martes, 12 de febrero de 2013

Memento mori

A mis alumn@s de tercero de la eso del Moreno Torroba.

   No es la primera vez que dedico un espacio a la literatura renacentista en este blog. Si antes fue al soneto XXIII de Garcilaso de la Vega y su relación con el contrapunto, aquí lo haré acerca del soneto V, los tópicos o lugares comunes renacentistas y barrocos y la ópera de Haendel, Il trionfo del Tempo e del Disinganno, HWW 46a .


   Era una tarde de invierno, última clase de la semana, en horario intempestivo de viernes de 15.30 a 16.30 y ocurrió el milagro: a la llamada del soneto V de Garcilaso y su análisis estilístico, mi curso de tercero de la eso se lanzó a la detección de tantas figuras y recursos , con sorpresa primera, observación analítica después, competición de agudeza visual, para acabar en una apoteosis, no sólo temática, sino de la actitud del grupo al recibir una obra maestra de otro modo, analizado, escudriñado, estudiado en su contexto. Al terminar la clase, se dieron cuenta de lo increíble de una pizarra, que ellos mismos habían orquestado y quisieron sacar una foto de su trabajo de manera espontánea. Salimos apabullados por la Belleza y su atención.


   Memento mori no es un director de cine japonés. Garcilaso, renacentista todavía, se inclina por el carpe diem, por el collige, virgo, rosas, esto es, por el aprovechamiento de los días juveniles, frescos, de lozanía, amor y sensualidad; el goce rodeado por un paisaje grato, por un locus amoenus en sus églogas en las que se advierte también el Beatus ille de un Fray Luis postrero, esa soledad serena y anhelada. Pero, en los tercetos, ya se advierte la moraleja y el aviso de un Tiempo ligero (tempus fugit), que se hará tétrico en su dinamismo inevitable y barroco y el aviso se tornará amenaza: memento mori o "recuerda que vas a morir".
Espeluznante.

   Una semana después asisto entusiasmada al oratorio citado de Haendel en el Auditorio Nacional, en el que, en dos partes se resuelve de manera alegórica (la Alegoría es la figura que muestra el comportamiento de Ideas como si fueran personas) las reflexiones de la Belleza, el Placer,el Tiempo y el Desengaño. Si en la primera parte, el Placer arranca a la Belleza su promesa de adhesión fiel en un virtuosismo de cuerdas a la vez vibrante y maestoso, con una alegría y una vida, como sólo el barroco sabe transmitir, el Tiempo está ya con la vara e inquieto ante tanta felicidad y goce. La segunda parte, barroca en su sentido más pesimista, más doloroso, más negativo se llevó el clamor del público.

Me gustará detenerme un momento para reflexionar esto. La orquesta (Freiburger barockorchester) pulquérrima en su virtuosismo y, aún en sus contenciones,  va cediendo cuerdas trepidantes y desbordantes del placer de vivir a un tono más temeroso. La misma aria del Placer Lascia la spina, cogli la rosa es una súplica tan honda, que se notaba el aliento contenido del público ante el último intento del Placer por convocar el disfrute a la Belleza. El convencimiento del Desengaño y del Tiempo logran la victoria y la Belleza acaba convencida despojándose de joyas, adornos, arrepintiéndose y culminando sus días retirada como monja. La nota sostenida y profunda del órgano arranca toda esperanza de Felicidad y culmina con un público desbordado por la emoción, que aplaudió a rabiar.

   Todo el tiempo, me acordaba de mi tercero de la eso, de su comprensión en el aula, del camino que  nos quedaba aún para culminar en un Góngora y un Quevedo magistrales. Y, a la vez, me agitaba una pregunta estética, ¿Por qué el Dolor, o la Tragedia, arranca muchos más aplausos que la Plenitud y la Felicidad? ¿Por qué una única nota sostenida de órgano cala profundamente en nuestro espíritu, barriendo tanto juego encadenado de violines dialogantes y magistrales en su alegría? ¿Por qué Aristóteles sigue vigente?¿Por una persecución estética, es decir, por costumbre, o porque no se muestra la trascendencia de la Felicidad o de lo Bueno en sí en nuestra cultura occidental? ¿Por qué ya que el Tiempo pasa y es ley, es necesario el arrepentimiento, que es negar y tachar un estado ensimismado de lozanía?¿No es bastante que no se vuelva a repetir?

Memento mori

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada