sábado, 7 de abril de 2012

Mujer leyendo con gato, Will Barnet

   En un triángulo casi equilátero  y divino estaban confluyendo diversas cálidas alegrías.

    Ella estaba devorando El eterno marido de Dovstoiesky, a la que había acudido por el amargo placer que le otorgó Felicidad conyugal de Tolstoi.

    Mientras su mente analizaba cada detalle, en su boca se deshacía una gominola detrás de otra, que dejaba subsumir para no engordar tanto.
   El placer se completaba oliendo el aroma delicado de su crema nutritiva de noche.
   Los pies se movían gozosos al tocar la dureza limpia del algodón de las sábanas.

lunes, 2 de abril de 2012

Vidas al servicio de los demás.

   Mi compañera Nieves es esa rubia, cuyo cumpleaños ayer le ha regalado su jubilación. En septiembre, cumpliría cuarenta años como profesora de Geografía e Historia. Su vida: alumnos, compañerismo, una familia, circunstancias duras y la alegría actual de sus nietos.

   Pero a Nieves, la vida le gusta mucho y se afana, se supera y aquí la tenemos, que lo mismo se hace un Catmandú o un Nepal con César Pérez de Tudela. En la montaña o en los tribunales, que, para eso, también es abogada como él.

domingo, 1 de abril de 2012

Hopper, Habitación de hotel, 1931.



   En un hotel, absolutamente sola y desnuda. No ha podido ni deshacer el equipaje ni colocar las faldas en las perchas. No tiene ninguna prisa. Es su tiempo.

   Silencio y deleite. Despojada de las medias, la piel respira. Los recuerdos silabean líneas entre las páginas. A veces, se trata de pasajes no vividos, pero con los que está conforme.

   Ensimismada.

   Lo bueno de la vida, es que, a medida que pasa inexorablemente, se va comprendiendo. Ella misma y casi todo lo demás.

    En el fondo, es sencillo: luz y silencio.

lunes, 26 de marzo de 2012

Tiempo invertido: calidad en la enseñanza pública

A la enseñanza pública de calidad.
A Alejandro Valero y Amparo Toral.

Los profesores vocacionales invertimos nuestro tiempo libre en aprender sin parar , para no dejar de enseñar de diferentes maneras. El año pasado en mi tiempo libre, con mis horas complementarias, en mis fines de semana y en vacaciones; con mi tic en mi ies, con mis maravillosos tutores del Crif Las Acacias, para mis alumnos, (siempre), no dejaba de trabajar por puro placer.

Me fui al Encuentro de Aulablog 2011 y ofrecí todo lo que pude de mí para comunicar lo que aprendí.

jueves, 8 de marzo de 2012

Día de la Mujer

Poco antes de que termine el día, cuelgo otro anónimo callejero. Desde que comenzó mi día a las seis de la mañana, ya he rodado por algunos arroyos: desayunos, salir pitando, trabajo, trabajo, trabajo, corriendo al bus, y al médico, y a preparar la comida para mi hijo y a recoger la cacharrada, llamadas, mi tarde maravillosa de danza oriental, a casa, a la cena, recoger el lavavajillas, preguntar lecciones, llamadas, documentos, cepillado de gatos...

jueves, 23 de febrero de 2012

Haruki Murakami, De qué hablo cuando hablo de correr.


Cuando se lee, se entra en un mundo absolutamente autónomo y personal, aunque lo escrito sea de dominio público. La recepción es intrasferible. Algo así ocurre con el esfuerzo y la voluntad. A mí, que me apasiona el ejercicio físico, tengo que confesar que correr me supone un esfuerzo mental tremendo. Y no es correr en sí, para lo que tengo capacidad, sino que me cansa la idea de que tengo que correr, hecho que no me pasa con otras prácticas deportivas. De ahí, que me interesara por el libro de Murakami, auténtica épica, pues narra/describe la lucha de un hombre con su interior. Ahí es nada.

Bodegón de principios

Riika Sormunen for The New York Times

La tarde discurría plácidamente, mientras ella leía apoltronada en el sofá una novela, mitad ensayo, mitad ficción de las que le encantaban. Aprovechaba para estirar las piernas en el sofá y ponerlas en alto, pues, últimamente, tenía problemas con el picor de piernas nocturno y le costaba atrapar el sueño.Se esforzaba en caer rendida para que el cansancio la hundiera totalmente.

viernes, 10 de febrero de 2012

Jura de Santa Gadea

A los hombres buenos

   El mundo es viejo y, por ello, la buena literatura, clásica. Siempre actual y vigente. Y para que se vea, traigo aquí el romance de la Jura de Santa Gadea para repasar el comportamiento judicial de un valiente que se ganó el destierro a fuerza de bien servir.