Mijail Bajtin ha justificado la asistencia a clase de esta profesora, que, inexplicablemente, ha presenciado en dos exámenes, cómo sus alumnos acudían a su mesa a preguntar dudas, muertos de risa.
¡Como si no tuvieran miedo!
La profesora, sin embargo, leía sesudamente La Montaña mágica de Thomas Mann...



