Hace ya tiempo que vi esta película. Me he resistido a reseñarla, quizá por las mismas razones, por las que intentaré extraerla de mí. Razones próximas y prójimas en las que no entraré. Pero ya escuece. Hágase el análisis. ¡Manifiéstate y sal!
Me parece un auténtico metarrelato más allá del eclecticismo de guiños culturales aquí o allá. Una obra maestra que lleva al cine François Ozon, a partir del guión madrileño de Juan Mayorga. Una vuelta de tuerca más atrás...hacia el Realismo, hacia la Francia más doméstica, madura y clásica. Un auténtico homenaje a la Literatura, hogar seguro de todo naúfrago vital. De todo solitario a la deriva. Cuando no quede nada, ahí estará la Imaginación produciendo siempre lo Mismo, como si fuera nuevo...


